viernes, 22 de julio de 2011

Taxilandia


Taxilandia en Buenos Aires
Uno de los puntos en que creo que todos podemos estar de acuerdo es en afirmar que el taxista vive en un mundo aparte porque son distintos al común de los mortales.
No se si serán peores o mejores que el resto, sólo se que son diferentes.

Los estereotipos de conductores son los siguientes, está el charlarán, el que se las sabe todas, el macrista, el kirchnerista, el que reivindica la dictatuda, el misógino, el machista, el que estudió y terminó manejando un taxi, el que tiene la solucion para todos los problemas de tránsito en la Ciudad, el que putea, el de las teorias conspirativas y el que odia a todos.

Luego de un fuerte trabajo de observación encontré otras dos coindidencias entre todos ellos: son opinólogos profesionales y les gusta hablar de política.
Sea cual sea el contexto en el que te subis, siempre te dan charla de cualquier tema, esta semana me dijieron desde un "me siento Romeo llevando a Julieta" hasta un "basta de atender extranjeros en los hospitales públicos argentinos, deberíamos ser como Estados Unidos".

Es increible las cosas que tuve que escuchar estos días arriba de taxis, el de ayer fue particulamente llamativo, empezó a hablar solo, porque no había una conversación, era un monólogo, habló de todo: criticó a Filmus, Tomada, Cabandié, Cristina, Macri, el tránsito, llegó también a opinar de Eva Perón, Frondizi y del Metrobus. Traté de silenciarlo, pero fue inútil, dijo que había cosas que a mi no me habían contado por mi edad, cosas que yo no había vivido, dado que en 1945 no había nacido y el sí. Asimisimo, agregó que a la gente grande hay que escucharla y se definió como un " observador, no resentido".
Deberían tener una leyenda que diga "CUIDADO"
Mi duda es, si ellos saben tanto, ¿por qué están manejando un taxi? Si son conocedores del mundo y tienen la solución argentina a los problemas argentinos ¿por qué no la aplican? ¿Por qué siempre tienen teorías conspirativas del estilo "la flor de Palermo no fue un regalo de un arquitecto rico para la Ciudad, todos creen eso pero en realidad (...)"? Entiendo que una parte del folklore de la Ciudad tiene que ver con esa "sabiduría popular callejera del tachero" , pero algunos deberían venir con un cartel de advertencia. ¿Saben la mala sangre que nos ahorraríamos si antes de tomar un taxi al abrir la puerta el tipo dice " Mira que apenas te subas te voy a hablar de política" ? O mejor, que sea más explícito, y advierta " Mira que voy a votar a Macri en la segunda vuelta y te voy a hablar de las grandes construcciones que hizo".
Esa es mi propuesta, que nos avisen de qué tienen ganas de hablar ese día, y si estamos con ganas de oírlos nos subimos.

Ya les contaré mi próxima historia de taxi....

lunes, 18 de julio de 2011

El hombre de mi vida

Maitena
Recién termino de ver la tira de Telefe "El hombre de tu vida" dirigida por Juan José Campanella que cuenta con las actuaciones de Guillermo Francella, Luis Brandoni y Mercedes Morán.

No voy a gastarme en comentarles lo bueno que me pareció el primer capítulo, ni las increíbles actuaciones de Francella y Brandoni.
La serie me dejó una enseñanza, me quedé pensando en el guión. Me resulta muy raro que una tira me haya dejado algo, la verdad que me extraña porque estoy acostumbrada a otro tipo de televisión, léase ver minas en bolas bailando y puteando.

Les voy a comentar cuales fueron mis conclusiones, creo que estos tres puntos resumen lo que me pasó cuando la vi:
- A las mujeres nos gusta que nos mientan antes de que nos digan la verdad.
- El hombre perfecto está, sólo que es nuestra culpa no verlo.
- Nosotras preferimos las relaciones complicadas y los conflictos interpersonales antes que la armonía.
Si ya bastante tenemos con el paradigma de la mujer en el s. XXI, según las publicidades, debemos ser profesionales, independientes,trabajadoras, madres, amas de casa, cocineras, deportistas y estar bronceadas, flacas,a la moda, peinadas, depiladas y maquilladas.

Mi preocupación es  ¿realmente el hombre de nuestras vidas está esperándonos a la vuelta de la esquina y es problema nuestro no verlo? ¿Será que con tanto avasallamiento femenino intimidamos?
Si alguien sabe la respuesta la espero ansiosa!