viernes, 30 de septiembre de 2011

Desafiando la teoría de los seis grados

Las situaciones que me suelen llamar la atención son cuando suceden las señales, los indicios, las casualidades y causalidades. La definición de señal que más se acerca a lo que creo es la que dice " indicio o muestra inmaterial de algo", siguiendo esta línea, busco el significado de indicio y encuentro "fenómeno que permite conocer o inferir la existencia de otro no percibido".
Entonces, deduzco que una señal es un indicio que permite interpretar o descubrir algo, entendiendo que sin este primer " llamado de atención" no lo hubiera notado.
Pero quizás no existan tantas señales como escribo, y si haya simplemente muchas casualidades, a veces demasiadas. 


Asimismo, una casualidad es una circunstancia, o más de una, que no fue prevista ni pensada. La parte atractiva de esta definición de la RAE es cuando aclara que la casualidad es una situación que no se puede evitar. Es verdad, porque durante el momento que sucede no se puede evitar, pero si puede cambiar el rumbo de la historia, se puede si el individuo piensa en otras opciones y las lleva adelante con anterioridad.
En cambio, una causalidad es, en filosofía, una ley en virtud de la cual se generan efectos, o consecuencias, gracias a, como su nombre lo indica, causas.

Estamos más conectados de lo que creemos
Estoy convencida que todas estas palabras que expliqué recién, ya sea, señal, causalidad, casualidad o indicio, tienen que ver con la teoría de los seis grados de separación.
La hipótesis principal de este argumento es que cualquier persona del planeta puede llegar a estar conectado con otra a través de una cadena de no más de 5 conexiones o intermediarios. La frase trillada de "el mundo es un pañuelo" viene de ahí.


 Hoy en día, la versión 2.0 de la teoría tiene su correlato en Twitter, en donde todos los que tienen una cuenta están conectados a un tema a través de un simple numeral.

Will Smith es uno de los protagonistas
La teoría originalmente surgió en la década del 30 del siglo pasado, a partir de un cuento, pero también tuvo su versión científica con la publicación del libro " Six Degrees: The Science of a Connected Age" escrito por Duncan Watts, sociólogo australiano. El descubrimiento tuvo tanta repercusión que se filmó una película y se grabó una serie sobre el tema. 


Si a alguno le interesa hacer una prueba para formar parte del experimento ingresen a  http://smallworld.sandbox.yahoo.com/ , la idea es mandar un mensaje a un desconocido a través de una cadena en base a estos seis grados. El sistema selecciona quien será el receptor de nuestro mensaje, sólo tenemos que elegir a un amigo en Facebook que este lo más cerca posible a nuestro "desconocido". La persona que me tocó es un profesor húngaro de 41 años que vive en Budapest, veremos si le llega!